La felicidad no depende de una fecha

No sé si coincidas conmigo, pero pareciera que a muchos de nosotros nos da por esperar el fin de año para revisar cómo va nuestra vida y replantearnos lo que haya que replantear. Como si el cierre de un ciclo viniese cargado de una tan esperada renovación para nuestras energías físicas, mentales y emocionales. Confieso ser de ese grupo de analistas de fin de año. Sin embargo, estoy convencida de que la felicidad se construye a diario. ¿Qué pasaría si eligiéramos, hoy mismo, trabajar en nuestros sueños? ¿Y si hiciéramos esto cada día, sería más fácil conseguir nuestros sueños? ¿Qué opinas?

Con cada fin de año, yo como muchas personas hago un recuento de lo vivido. Reviso, sueño y planeo. Además de eso, doy gracias por cada momento, por cada persona valiosa en mi vida, por todo lo aprendido, aun haya sido difícil.

Por razones de salud, este cierre de 2019 me ha llevado a plantearme una perspectiva diferente. Me ha hecho recordar algo que ya sé “cognitivamente”, pero que fácilmente olvido: la felicidad se construye día a día. Y aunque suene a frase cliché, es muy cierta. Se puede ser feliz cada vez que uno lo elige. Lo único que necesitamos es decidirlo y actuar en consecuencia.

Las vivencias de este año me han hecho entender que la vida va más rápido de lo que puedo ver y, si no estoy atenta, puedo perderme de muchísimas oportunidades para sonreír y agradecer.

También el ver a mis hijos crecer y a mi madre envejecer me lleva a considerar una y otra vez nuestra realidad cambiante y me hace cobrar una especial apreciación por la vida y todas las maravillas que en ella tenemos.

Por ese motivo, hoy quiero invitarte a reflexionar, o tal vez recordar, eso que tal vez ya sabes desde hace mucho: que tienes muchas razones para ser feliz y agradecer.

Ojalá que podamos ver que la felicidad no depende de una vuelta a la hoja del calendario, sino que está al alcance de una intención diaria: la de estar atentos y conscientemente agradecidos por el simple hecho de estar vivos.

¿Se vale soñar?

Claro que vale la pena soñar y planear, desear y construir sueños. Sin embargo, si lo sabemos ver, podremos darnos cuenta de que ya mismo tenemos todo, incluso más, de lo que necesitamos para ser felices.

Razones para sonreír y agradecer existen en cada espacio. En cada respiración, en nuestro propio cuerpo y en cada uno de los seres amados presentes en nuestra vida.

¿Y si estás solo? ¡Caramba! sal a ver y disfrutar del sol, la brisa, la lluvia, la nieve o la luna y las estrellas. ¡Estás vivo! ¿No lo has notado?

Deseo que hoy y cada día encuentres motivos para sonreír y oportunidades para caminar hacia tus sueños.
¡FELIZ 2020!

-Claudia Vega.


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Claudia Vega

Pediatra, nutricionista y psicoterapeuta

Ya sea en consulta, o a través de mis cursos y talleres, ayudo a las personas a auto-conocerse, tomar decisiones responsables y  conscientes, para vivir sanos, plenos y felices.

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