Como padres de familia queremos lo mejor para nuestros hijos, ¿cierto? Y si preguntara ahora mismo a 100 papás o mamás qué es lo que más desean para sus hijos, estoy segura de que recibiría respuestas como: “Que sean felices”, “Que sean personas de bien”, “Que tengan éxito en la vida”. ¿Te suena familiar? ¿Y por qué es importante que los hijos ayuden en casa? Veamos.

Y movidos por esos deseos de bienestar y felicidad para nuestros hijos en el futuro, los padres nos ocupamos de brindarles oportunidades de educación a nuestros hijos. Pero no solo los ponemos en buenas escuelas (las mejores en nuestras posibilidades), sino que hoy en día también procuramos darles actividades extraescolares.

Los niños ejecutivos

Y pareciera que pensamos que más es mejor cuando de clases extraescolares se trata. Entonces los ponemos en algún deporte, o en baile y además en pintura o música y si se puede en algún club especial y hasta los sábados. Es como si lleváramos competencia: “mientras más aprenda mi hijo (y más que el hijo de mi vecina) mejor”. Y terminamos criando a lo que yo le llamo “niños ejecutivos”, con agendas tan apretadas que apenas les queda tiempo para ser niños.

Claro, siempre hay papás que no le ven la importancia a esto y los dejan ser simplemente niños, pero en mi trabajo con tantas familias, la verdad puedo contar con los dedos de mis manos los padres que son así. La inmensa mayoría cae en la primera descripción.

CAemos en una curiosa contrariedad….

En ese deseo de tener a nuestros hijos ocupados, aprendiendo y desarrollando habilidades, sucede una contrariedad interesante. Cada vez menos padres dan responsabilidades a sus hijos para las labores del hogar. Parece que no vemos la importancia de que los hijos ayuden en casa. Como si eso le tocara a los adultos, ellos que vayan a teatro y basketball, mientras nosotros limpiamos la casa y hasta su cuarto.

Es curioso, queremos que desarrollen habilidades para ser exitosos en la vida, pero los privamos de la oportunidad de ser responsables, cooperar y esforzarse por trabajar en equipo dentro del hogar. Y todo esto son valores y actitudes indispensables para el éxito profesional.

Entonces, por un lado los ponemos en muchas actividades, los tenemos ocupados de lunes a sábado y por otro lado, fomentamos que en casa no muevan un dedo. ¡Y luego nos enojamos porque no nos ayudan! Analicemos esto.

¿Qué nos mueve como padres?

Como dije antes, los padres deseamos lo mejor para nuestros hijos. Sin embargo, ¿qué es exactamente eso “mejor” que queremos para ellos? ¿Somos de los que creemos en que el éxito en la vida depende de la universidad a la que vayan o del título que consigan? ¿O nos mueve un genuino interés por su bienestar y su felicidad? Antes de que respondas, lee lo siguiente.

Muchos padres, consciente o inconscientemente, desean sentirse que lo están haciendo bien en su rol de formadores. ¿A qué padre o madre le gustaría fallarle a sus hijos? ¿Quién quisiera cargar con el sentimiento de no haber dado lo mejor y no haber hecho lo suficiente porque sus hijos sean felices? La respuesta probablemente sea: ninguno.

Pero no sólo es eso, los padres y madres también queremos sentir que nuestra labor ayudó al éxito de nuestros hijos, porque consciente o inconscientemente eso significaría que nosotros lo hicimos bien, que valemos y que merecemos reconocimiento. Analízalo y verás que en el fondo todos queremos ese sentimiento de logro a través de nuestra labor de padres.

¿Y sabes algo? No es que eso esté mal. Querer trascender es una necesidad humana y está bien. El chiste es que seamos conscientes de cómo esos deseos, conscientes o inconscientes, impactan precisamente en la forma como estamos criando y a la larga, en el desarrollo de habilidades y seguridad emocional en nuestros hijos.

Es importante que los hijos ayuden en casa

Lo que cada familia considera importante en su hogar dependerá de sus valores. Pero si se trata de reflexionar sobre lo que es realmente importante para lograr que nuestros hijos sean felices y exitosos en su vida, sin lugar a dudas será el ambiente que les proveamos. Los valores que les inculquemos y las habilidades que les ayudemos a desarrollar. Por eso es importante que los hijos ayuden en casa.

Nuestro trabajo como padres es el de sembrar y cuidar las condiciones para que esas semillas se conviertan en robustos robles. Y por supuesto, hacer todo esto en el marco del amor, del respeto y de la intención consciente de estar para ellos. Un sembrador que solo pone las semillas en la tierra y se va, seguramente no tendrá buena cosecha.

¿Cómo el ayudar en casa beneficia a los hijos?

Ahora bien, resolviendo la pregunta inicial de este post, veamos por qué es importante que los hijos ayuden en casa.

  1. Responsabilidad. Este es un valor central para todo el actuar humano. Enseñar a los hijos a que colaboren en casa les ayudará a fomentar su responsabilidad y como resultado su sentimiento de auto-valía.
  2. Trabajo en equipo. La familia es un equipo, o debería de serlo. En un equipo, los integrantes se esfuerzan por el bienestar común. Ayudar en casa los hace sentir parte del gran proyecto llamado familia.
  3. Compromiso. Cuando uno sabe que es parte de un equipo, siente el compromiso de responder. Esto abona a la responsabilidad y a la idea de que nuestro actuar es importante.
  4. Auto-eficacia. No importa la edad, lo importante es el esfuerzo y el intento que ellos hacen. Desde los dos años, los niños pueden empezar a cooperar, por ejemplo recogiendo sus juguetes. Al hacerlo sentirán que son capaces de ayudar.
  5. Superación y esfuerzo. Si lo hacemos bien, enseñaremos a los hijos a que nos ayuden, pero a. que lo hagan bien. No es solo “mal-tender” la cama, es tenderla lo mejor posible. Y darse cuenta de que siempre podemos mejorar.
  6. Servicio. Colaborar en casa es una forma de servir. Saberse parte del proyecto familiar, ayudar a mamá y a papá, desarrolla en los hijos la habilidad y el deseo de servir.
  7. Satisfacción. Aunque no lo creamos a la primera, el ayudar y colaborar con otros se llama servicio y servir genera satisfacción. Y nosotros como padres podemos ayudar a que ellos sientan esa satisfacción si les reconocemos sus aportes y ayuda.
  8. Acción vs ocio. Además de todo lo anterior, cuando los hijos están ocupados haciendo algo útil estarán “descansando” de la ociosidad tan presente en nuestros días. Una mente entretenida en lo útil se nutre y crece.

Algunos tips para fomentar la ayuda en casa

  1. Entre más temprano mejor. Empieza tan pronto que la edad de tus hijos lo permita. Desde los dos años los niños pueden empezar a colaborar.
  2. Hazlo divertido. Sobre todo con los más pequeños, haz el tiempo de ayuda un juego divertido.
  3. Toma en cuenta la edad. No necesitas ser experto en desarrollo para saber qué cosas puede y no puede hacer tu hijo. Simplemente obsérvalo. Conforme van creciendo son capaces de más cosas. Los más pequeños (2-3 años) pueden empezar por recoger los juguetes. Los más grandecitos (4-5 años) pueden ayudar a llevar su plato al fregadero, después (5-6 años) pueden también lavarlo, ayudar a recoger basura. Y más delante ayudar con labores como tender su cama (6-7 años) o limpiar la cocina (8-9 años). Dale tareas de acuerdo a su edad y ve incrementando conforme crecen.
  4. Agradécele. Siempre, cada vez que te ayude dale las gracias. Eso es esencial para que sienta que su esfuerzo es visto y se motive para ayudar.
  5. Prémialo de forma ocasional y espontánea. No se trata de que cada vez que recoja su cuarto o lave los platos tendrá un premio. Lo que buscamos es que lo vea como su responsabilidad. Sin embargo, valorar su esfuerzo sostenido a lo largo del tiempo es un excelente reforzador. Cada cierto tiempo que tú veas que mantiene el hábito de ayudar, recompénsale con algo sencillo, quizá un pequeño juguete o si es adolescente quizá el dinero suficiente para que se dé un gusto pequeño. Recuerda, que sea espontáneo y ocasional, el factor sorpresa será de gran ayuda para motivarle.
  6. Reconoce públicamente su ayuda. A veces viene bien que comentes con otras personas (frente a ellos, como sin querer queriendo) lo mucho que valoras el trabajo en equipo en casa.

Una oportunidad

Como ves, promover que nuestros hijos ayuden en casa no solo es un ganar-ganar para todos, sino que representa una oportunidad para ayudar a nuestros hijos a desarrollar valores y habilidades necesarias para la vida. Aun si de momento no le agrada o si reniega, los padres podemos promover este tipo de ayuda y además hacerlo de manera que para ellos sea interesante. Por ejemplo, cada cierto tiempo puedes ecompensarle por cooperar en casa.

Así que, la próxima vez que veas un plato sucio o una cama destendida, un juguete tirado o un césped largo, piensa en la oportunidad que tienes a mano para ayudar a tus hijos a ser responsables, cooperadores, exitosos y felices seres humanos.


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Claudia Vega

Mamá, pediatra y psicoterapeuta

Acompañante de personas en crecimiento que desean vivir sanas, plenas y felices.

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