También comemos por emociones

¿Alguna vez te ha pasado que terminaste de comer todo lo que había en tu plato y ni cuenta te diste? ¿O quizá has notado que cuando sientes tristeza o angustia, te da por ir a buscar algo que comer? Si respondiste afirmativamente a alguna de estas preguntas, bienvenida al club de los seres humanos. A la mayoría nos pasa que a veces comemos por emociones.

A diferencia de otros animales, los seres humanos comemos por muchas otras más razones que por falta de energía y/o nutrientes. La comida juega un papel central en nuestras vidas. Desde que nacemos se nos ha alimentado como una forma de mitigar el llanto. No siempre que una madre amamanta o da biberón a su bebé el pequeño siente hambre, sin embargo, suele confortarse con el alimento.

Además, no hay festejo significativo en nuestras vidas que no vaya acompañado de un banquete. En pocas palabras, la comida no sólo es alimento para el cuerpo, sino que hemos aprendido a nutrir también el alma con ella.

No sólo comemos por hambre

La comida nos acompaña en muchas de nuestras tradiciones y costumbres. Nos permite vincularnos, compartir y disfrutar a las personas con quienes nos relacionamos.

Sin embargo, para muchos de nosotros, el comer se ha convertido en una respuesta emocional ante diversas situaciones. Comemos por emociones, por ejemplo por ansiedad, tristeza, soledad o aburrimiento. A veces, incluso, por felicidad. Cuando estos comportamientos son transitorios no hay mayor problema. El asunto es que a veces es una forma de vida que inconscientemente nos lleva a dañar nuestra salud y también nuestra autoestima.

El comer emocional sucede cuando tenemos la mente colocada en nuestros pensamientos y emociones. Al estar así, no son los alimentos lo único que consumimos, sino también nuestras emociones. Las buenas noticias es que todos podemos tomar conciencia y atender las situaciones que nos generan ansiedad o tristeza y que no se resuelven con pan y vino, sino con equilibrio emocional y acciones conscientes.

Dime, ¿tú solo comes por hambre?


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Claudia Vega

Mamá, pediatra y psicoterapeuta

Acompañante de personas en crecimiento que desean vivir sanas, plenas y felices.

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